Coral Bolívar


Letra: Armando Tejada Gómez
Música: César Isella
Arreglo: Carlos Groisman

Quinteto Tiempo

Coral Bolívar

Supremo soñador, nivel del cóndor,
horizonte del hombre a cielo y tierra,
señor Simón, comando del futuro,
caviloso tumulto de mi América.

Vengo de haber caído, estoy volviendo
de las cenizas donde fue la muerte,
entre miseria, postración y llanto,
la medida del sátrapa en tu ausencia.

La noche que caíste hacia el rocío
¿quién podía contener tu transparencia?
Salieron de la sombra los traidores
y en el minué de las oligarquías
fue mártir y martirio tu bandera.
La geografía de tu sueño grande,
el mapa de tu América morena,
fue partido, violado y repartido
entre tiranos de papel y hacienda.

Nosotros perduramos en tu sueño
y seguimos soñando a tu manera,
raíz en la raíz, pueblo con pueblo,
somos tu duro ejército de greda.

Compadre resplandor, Tatai de cobre,
lúcido general de la insurgencia,
cima Simón Bolívar, comando del futuro
estratega de urgentes primaveras.

Soy el que te ha nacido, el venidero,
de la resurrección de tu fogata,
porque en Cuba Martí ya está escribiendo
la rosa donde vive la mañana.

Sandino ha vuelto ayer, sombrero libre,
para que el sol se quede en Nicaragua,
girasol, giraluz, giracolores,
de los volcanes de su furia ardiendo
y sus poetas de guitarra armada.
Estaba el Che, austral como es su modo,
y Allende, puro mar y cordillera,
y por Brasil bajaba el Amazonas,
uniendo su coral a Venezuela.

Ahora Tatacita, ya despiertos,
de una punta a la otra de su América,
venimos a sacarlo de su sueño
para que nos dirija, como entonces,
hacia su campamento en las estrellas.

Buenos días Simón, cumpa del viento,
venimos a buscarlo pa’ que mande,
porque Usted no murió: ni del otoño,
ni del invierno, ni la primavera.
Usted es ese niño que nos mira
desde el silencio de Latinoamérica.

Buenos días, Simón, cumpa del viento,
venimos a buscarlo pa’ que mande,
para que nos dirija como entonces
desde la cima de Latinoamérica